::   REFLEXIONES   ::

UN MINUTO DE RUIDO PARA JACKSON

Los tres asientos de la inmortalidad en la música están ya ocupados, lo siento Bono, lástima Madona, suerte para la próxima Robbie Williams, pero Elvis, Lennon y Jackson no sólo fueron estrellas sino verdaderas supernovas en el universo musical. Curiosamente fue Michael quien unió las tres historias en una sola vida, comprando los derechos de 267 canciones de los Beatles en 1985 y uniéndose en matrimonio en 1994 con Lisa Marie Presley, la hija del Rey.

Fue acusado de pedofilia, en alguna medida repudió su propia raza, al momento de invertir todos sus recursos para cambiar el color de su piel, siendo hoy el negro más blanco de la historia... pero así como podemos hablar del alcoholismo de Ernest Hemingway, la homosexualidad de Alejandro Magno o la esquizofrenia de Van Gogh, preferimos recordar el área en que estos personajes fueron extraordinarios. Así tenemos que reconocer que artísticamente hablando Michael Jacson fue un genio. Se le reconoce como el primer hombre en vender 68 millones de copias de un álbum, el primero en ganar 8 Grammys, 52 discos de platino, dos de uranio y uno de diamante, en haber sido el primero en presentar en escenario el moonwalk, en innovar haciendo videos temáticos e introducir la idea del Morph, consistente en transformar el rostro de una persona en otra. Tras su muerte, las zapatillas que nunca usó en lo que sería su regreso a los escenarios el 13 de Julio, están subastadas en 1.3 mdd y el importe de los boletos que ahora la compañía promotora está obligada a reembolsar no está siendo reclamado casi por nadie, pues los fans los consideran ya documentos de valor histórico que a la postre valdrán mucho más que los 500 o 2000 dólares que pagaron originalmente por ellos.

Éste hombre marcó una época en la historia del mundo, tan así es que una copia de Thriller se mantiene de forma permanente en la Librería del Congreso en Washington, por el impacto cultural que este material representa. La generación de Elvis está muriendo, la de Lennon se acerca a la tercera edad, pero la de Jackson es la que hoy se duele ante la pérdida, sabiendo que pasarán muchas décadas para que alguien vuelva a estremecernos con un paso de baile, un timbre de voz, un video o un espectáculo en vivo.

Su muerte marca la vida de casi todo ser humano, pues así como recordamos el 11 de septiembre y hoy sabemos perfectamente qué hacíamos el día y la hora del atentado a las torres, así recordaremos toda la vida, cómo nos enteramos de la muerte de Jackson, cuál fue nuestra reacción o primer comentario y a quién corrimos a darle la noticia. Son días que no se olvidan y cuya sensación nos acompañará toda la vida, pues a nuestra generación no le había tocado vivir una pérdida semejante. No nos tocó la muerte de Pedro Infante, ni el adiós de Einstein o Picasso, pero sí el del Rey del Pop.

Michael fue para el Pop, lo que Sócrates a la Lógica, Shakespeare a la Literatura Inglesa, Pavarotti a la Ópera o Copperfield al Ilusionismo: el punto de referencia entre un antes y un después... antes de Jackson y después de Jackson. Es por esta razón que sentimos que algo de nosotros se va con él, pues a nuestros nietos diremos que nacimos o crecimos con la música de un prodigio.

Si me permito desvariar un instante, me atrevo a imaginar que entre las cosas más impactantes para el común de los mortales, se encuentran: el olor del chocolate, el sabor del refresco de cola, la belleza del Taj Mahal y los videos de Michael Jackson... es por eso que prefiero pensar en el 25 de Junio de 2009, no como el día en que murió Michael sino como el cumpleaños de la eternidad de una leyenda a la que debemos dedicar no un minuto de silencio sino un minuto de ruido ensordecedor.

Esta semana me despido, con mis condolencias para sus fans...

jousinpalafox@hotmail.com

Jousin Palafox Silva, graduado de la Licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio en Tijuana.

 

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