::   REFLEXIONES   ::

OVEJA EN PIEL DE LOBO

Dicen que la influenza es una pandemia, pero también dicen que los mexicanos tenemos muy mala memoria y peores clases de historia. En el siglo XIV, 25 millones de personas en Europa murieron a consecuencia de la Peste Negra, lo que representaba en aquel entonces una cuarta parte de la población continental. Entre 1918 y 1919, sucumbieron 50 millones de españoles ante la fiebre española. En 1957 la Gripe Asiática mató alrededor de cuatro millones de personas en la China que hoy nos hace el “fuchi”, con temor justificado. Pero no sólo puedo citar virus gripales sino pandemias como el SIDA, que acaba con la vida de más de 6 mil personas al día, la malaria que extingue 8000 vidas en el mismo periodo o la peor de todas las enfermedades humanas, la INDIFERENCIA, que es responsable de que 700 niños mueren cada hora víctimas del la hambruna mundial. En este sentido aprovecho para agradecer lo que pocos agradecen: que el cuarto caballero del apocalipsis, fuera tan benevolente con nuestro pueblo, ya que según la OMS, hasta el 12 de mayo reporta 58 víctimas fatales por la fiebre porcina.

Cierto es que vale la pena guardar nuestras reservas ante el virus mutante... ¿pero a caso recordamos que sólo en 2008 la PGR reportó 2 477 ejecuciones en territorio nacional? Impactante noticia, ¡pero evita asistir a lugares concurridos porque es muy peligroso para el contagio! ¿Sabemos que 22 millones de mexicanos viven con menos de dos dólares al día? ¡Pero aguas, que no se te ocurra comer en la calle! Tijuana es la segunda ciudad con más casos de VIH a nivel nacional, pero por el momento no gastes en preservativos, mejor compra tapabocas de cuatro pesos, o mejor aún, ¡con tela de pellón hazlos tú mismo a modo de manualidad que además de proteger, te va a divertir como enano! Evita saludar de beso, pero no olvides armarte de una esplendorosa sonrisa y un muy nutrido currículo para tu siguiente entrevista de trabajo donde en el mejor de los casos recibirás lo suficiente para pagar tres taxis que tienes que abordar sólo para presentarte a laborar.

Sin embargo, mucho tenemos que agradecerle a la influenza, que me parece oveja vistiendo piel de lobo. Nos ha dado vacaciones, no regaló la oportunidad de convivir más con nuestras familias, nos distrae de la devaluación del peso, nos da nutrido tema de conversación, nos obliga a cocinar en casa y gastar menos en restaurantes, nos mantiene excitados leyendo la primera plana de los periódicos, nos hace volver a creer en un gobierno que no tiene la capacidad de protegernos de las balas o las drogas, pero sí nos resguarda fieramente de virus que se encuentran dispersos en el aire, agua, alimentos, pasamanos, animales y personas infectadas, además, por si esto no fuera suficiente motivo de celebración, también nos hace bailar al ritmo de su pegajosa canción.

Pandemia, pretexto de asueto, amarillismo voraz o motivo para danzar, cumbia de la influenza o cumbia del garrote, ardid político o verdadera amenaza de la nación... así como el hábito no hace al monje, el calificativo de la enfermedad tampoco nos revela la realidad. ¿Sera cierto que una mentira repetida mil veces se hace verdad? Si este principio es cierto, entonces vaciaré mis calcetines y con gusto esperaré a Santaclós en la chimenea de mis abuelos, tomaré una bebida energética y surcaré los cielos con mis nuevas alas o comenzaré a ahorrar cancelando mi membresía del gimnasio para untarme geles reductores que den el mismo resultado, mientras plácidamente veo películas y devoro palomitas ... bueno, todo esto hasta que México venza la amenaza de la pandemia que diezma a nuestra población o la selección nos regale un campeonato mundial... digo, si ahora el gobierno nos va a salvar, también se vale soñar.

Datos para pie de página:

jousinpalafox@hotmail.com

Jousin Palafox Silva, graduado de la Licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio en Tijuana.

 

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