::   REFLEXIONES   ::

OCIOSIDAD BIEN APROVECHADA

La ociosidad siempre ha sido la madre de todos mis descubrimientos y fue así como me conecté a internet y leí un artículo en donde Alex Wissner-Gross, investigador de Harvard, a través de un experimento demostró que cuando entramos a Google a hacer una búsqueda, los servidores, terminales y aparatos de dicha compañía, producen 7 gramos de CO2 (dióxido de carbono), lo cual significa que con dos búsquedas seríamos capaces de producir suficiente energía para calentar una taza de café. Parecen poco 7 gramos, pero hay que tomar en cuenta que cada día se realizan ¡más de 200 millones de búsquedas en este portal! Esto no me preocuparía mucho, si la mayoría de la gente hiciera consultas útiles para su vida, como sería investigar las barrabasadas que le contestó nuestro secre de Hacienda, Agustín robalonches Carstens al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, cuando éste criticó la estúpida forma en que nuestro gobierno actuó frente a la crisis financiera. E incluso me enorgullecería que muchos de nosotros hiciéramos una búsqueda para entender cómo es que se atreven a decir que crecimos económicamente un 3.9%, cuando la realidad es que retrocedimos un 6.2% respecto al tercer trimestre de 2008. Pero esta interrogante no la encontré ni en los foros de Yahoo Preguntas.

La palabra que más búsquedas registra en Google es “sexo”, después los nombres de luminarias como “Jonny Depp”, seguido de películas como “Luna Nueva”. Es decir que arrojamos fumarolas de CO2 a la atmósfera en investigar cosas que en poco o nada ayudan a nuestro crecimiento intelectual, pero al menos -eso sí lo reconozco-, nos distraen de nuestra triste realidad.

Impulsado por mi naturaleza autodestructiva, los siguientes 7 gramos de humo los utilicé para descubrir que según Robert y Brenda Vale profesores de la Universidad Victoria de Wellington en Nueva Zelanda, un perro cualquiera en un año consume en carnes y cereales con los que se elaboran sus croquetas, además del agua necesaria para su producción, lo equivalente a 1.2 hectáreas de recursos naturales; mientras que un vehículo todoterreno de 8 cilindros por cada 20 mil kilómetros recorridos sólo genera una huella ecológica de 0.84 hectáreas. Aunque parezca increíble, es más ecológico tener una “trocona” del año, que un pastor alemán.

¿Si eso representa el impacto ecológico de un animal, cuánto representará el de un ser humano? Nosotros utilizamos autos, productos de limpieza, comida procesada, ropa, aparatos eléctricos y una gran cantidad de objetos inútiles pero de moda. Encontré que una persona en un país desarrollado produce alrededor de 1.2kg de basura por día, ¡gracias a Dios que somos tercermundistas!, pues nosotros sólo generamos 700 gramos. Descubrí que una pila alcalina puede contaminar 167 mil litros de agua y el aceite que ayer eché al lavatrastes, seguramente mató a miles de especies, pues un litro de aceite es capaz de contaminar cerca de un millón de litros de agua... no vuelvo a comer mojarra frita.

Hacer consultas cibernéticas, transportarse, comer y hasta imprimir libros contamina. Por eso suplico a mis lectores que después de leer este artículo, impreso ya en papel reciclado, se sirvan arrancar la hoja y limpiar sus ventanas con él, o quizá envolver un regalo o háganlo sombrerito y dónenlo a un amigo albañil e incluso pónganlo como mantel en su mesa de navidad, para que lo contaminado por mi ociosidad-ecologista sea al máximo aprovechado. Al así menos me quedaré sereno sabiendo que con 5 búsquedas o 35 gramos de CO2, pude hacer conciencia política, económica y ecológica sin necesidad de cobrar los 200 MIL EUROS que cobra Al Gore para llevar su “Inconvenient Truth” a universidades y demás foros, para hacer reflexionar -léase “hacer negocio”-, sobre la forma en que nuestra raza se come el mundo a mordidas.

jousinpalafox@hotmail.com

Jousin Palafox Silva, graduado de la Licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio en Tijuana.

 

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