::   REFLEXIONES   ::

AL NIÑO QUE DUERME ENTRE NUBES

¡Qué difícil tarea tienen los nuevos padres! A nosotros nos cuidaron para que no nos picara un alacrán, nos mordiera un perro o en el peor de los casos para que no nos abriéramos la cabeza en la bici o “avalancha”, que por cierto dejaron fabricar, pues creo ha sido el juguete más peligroso de todos los tiempos, pero también muy divertido, ¿verdad? Los nuevos padres ante el abandono en que dejan a sus niños por la necesidad que tienen ambos cónyuges de trabajar, ahora tienen que proteger a sus hijos de la tele, de niñeras abusivas, videojuegos sanguinarios, secuestradores, vendedores de droga y tristemente sabemos que hasta de malos sacerdotes.

Como soltero he pensado muy seriamente si en verdad deseo algún día traer a este mundo en crisis moral, económica y ambiental a un nuevo ser. No sé si sería justo o incluso responsable heredar a un inocente un mundo que a mí mismo me espanta, pero aun así, si algún día llega ese pequeño, quiero regalarle las siguientes palabras que he escrito en espera de su posible llegada:

Bienvenido, de corazón te digo se bienvenido. Bienvenido al mundo real, donde la gente no está dispuesta a sacrificar nada en favor de nadie a menos que tenga un beneficio o interés muy redituable. Bienvenido al mundo real donde vale lo que tienes aunque la gente sepa en realidad quién eres. Pues mientras tengas a nadie le preocupará cómo lo obtengas. Bienvenido al mundo real donde el amor dura menos que la juventud, donde las arrugas ahuyentan al ser amado que corre como desquiciado hacia rostros más jóvenes o mejor maquillados. Bienvenido al mundo real donde tu firma vale más que tu palabra y aún así, si no quieres cumplir, puedes alegar que no sabias lo que firmabas. Bienvenido al mundo real donde los golpes de la vida comienzan en casa. Donde se te enseña a mentir con un golpe si dices la verdad, pues si mientes y no lo descubren, te salvaste, pero si aceptas tu culpa, inevitablemente a un castigo te condenaste. Bienvenido al mundo real donde la muchedumbre se manifiesta fieramente en contra de la guerra pero en su propio hogar estalla a gritos a la hora de dialogar. Donde abiertamente se repudia la violencia pero te odian a muerte si a la gente dices sus defectos y en lugar de aceptarlos civilizadamente te echan en cara tus propias fallas y están dispuestos a lanzársete a golpes si no te callas. Bienvenido al mundo real donde avergüenza el aborto pero el país más poderoso del globo puede matar a miles de madres de niños apenas concebidos para “liberarlos” de un Saddam que ni siquiera han conocido. Bienvenido al mundo real, donde los seguidores del mismo amoroso Dios se odian a muerte desde el inicio de los tiempos, sólo por adorarlo en diferentes templos. Bienvenido al mundo real, donde la niñera, maestra y más confiable consejera tiene control remoto. Donde democracia significa ganar el voto de la multitud ignorante que aun sin saber leer o escribir tiene derecho al sufragio, aunque no entienda de propuestas ni en verdad conozca a su candidato. Bienvenido al mundo real, donde muchos confunden la risa con la burla y el llanto de un hombre con cobardía. Donde desnudar públicamente el alma es criticado pero desnudar el cuerpo es bien pagado. Bienvenido al mundo real. En mis brazos serás bien recibido, pues creo devotamente que una nueva esperanza nace contigo... si yo no cambio al mundo, confió que tú también lo intentarás; si en el camino me derrumbo, tú mis pasos seguirás.

Pero pase lo que pase en este planeta podrido, no viviré con el remordimiento de haberte traído, porque te juro que con la fuerza de todo mi amor, mientras llegas lucharé porque tu pequeño mundo comparado con el mío sea un poco mejor. Amor pequeño, hijito mío, de corazón te digo ¡SE BIENVENIDO!

P.D. Feliz día del niño y del adulto que ama su infancia.

jousinpalafox@hotmail.com

Jousin Palafox Silva, graduado de la Licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio en Tijuana.

 

Volver