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LA GUERRA DE LOS ARTISTAS

Hay que enseñar a nuestros niños a ser escritores, pintores, músicos, poetas.

¡El mundo necesita hombres de sentimientos elevados y emociones en carne viva! Nuestra sociedad ya no requiere de tantos abogados, arquitectos ni doctores. Lamentablemente los padres orientan a sus hijos hacia las profesiones que según ellos les van a redituar mejores ganancias, pero es triste que el dinero sea la única premisa que da fuerza y sustento al silogismo económico que formulan los padres, el cual indiscutiblemente desean concluya con resplandeciente dinero. Una carrera universitaria no es título garante de riqueza conquistada, ¡cuántos casos conocemos de mecánicos o carroceros que ganan más que muchos ingenieros! Hoy a inicios de siglo queremos hombres y mujeres armados con cinceles, descomunales pinceles y amenazantes tinteros que con la fuerza de su corazón y el rencor estruendoso de su emoción renueven a nuestra raza, nos echen en cara nuestros vicios, escupan con su arte nuestro materialismo y con sus letras inicien la tan esperada revolución de la inteligencia… porque los grandes cambios humanos comienzan por el amor a la sabiduría, con la pluma afilada y la lengua con poderosas palabras bien armada. Aunque hay que reconocer que el arsenal intelectual de estos artistas soldados no siempre asegurará el triunfo de la guerra declarada, pero aún así estos hombres con la fuerza de sus versos al final de cada batalla nos revelarán con su sangre vertida sobre blancos lienzos la verdad más sabida pero menos valorada: que lo más importante para el ser humano es precisa y solamente: ¡ser humano! Sí, ni poderoso tirano, ni millonario, ni amo, sólo ser h u m a n o... con todos los defectos y virtudes inherentes a su naturaleza pero luchando denodadamente por gozar de la satisfacción más sagrada: ser un humano amado y respetado por su propia raza.

Dalí, Amado Nervo, Miguel Ángel y Neruda son sólo algunos ejemplos de esta verdad tan clara y pura. Así que hay que enseñar desde hoy a nuestros hijos a que para ser grandes no necesitan ser adultos, sólo hay que tener la sensibilidad de un artista, de un poeta, para descubrir la humanidad que llevan dentro y jamás perderla nunca, por ningún motivo, por ningún pretexto, ¡¡¡en ningún momento!!!

Jousín Palafox Silva

Poesía Inculta

 

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