::   POEMAS   ::

AMANTE MÍA

Eres puente visible, tangible y material entre Dios y el hombre. ¡Eres amiga de la sabiduría, en ti misma eres filosofía! Eres música que habla con acento sonoro y no sólo palabras y versos, sino sentimiento en letras disueltos.

Amarga daga que atraviesa corazones que ilusionaron amar a quien su amor iba a rechazar. Tú que eres fuego que incendia al mismo mar, incinera pasiones y entre cenizas cultivas flores de esperanza para aquel que entre tu mensaje descubre el misterio de amar, el enigma del dolor y el denueste reto de la vida que te invita a luchar, que te invita a soñar y tu puente hacia el amor encontrar. Tú que eres capaz de iluminar la oscuridad del alma abatida, Tú que del hombre más pertinaz y despiadado eres capaz de arrebatar el llanto. Tú que a los suicidad les das un motivo de vida... Tú eres la sonrisa de Dios y el espejo del amor, pues a quien oportunamente has tocado, sin duda lo has transformado.

Tú que eres beso de despedida y abrazo de bienvenida: resucitas amores acribillados y recuerdos olvidados. Tú que eres capaz de al mismo tiempo reír y llorar, maldecir y bendecir, insultar o conmover: has dado a los poetas versos, letras, madrigales, romances y sonetos para gritar a los cuatro vientos el furor de sus sentimientos.

Tú bendita amiga mía, tú mi voluble amante y pensativa compañera, eres siempre en tus palabras sincera y son tus besos celestiales el éxtasis de mis ideales. A ti te dedico la alegría de mi canto y el crudo sabor de mi llanto, te dedico el triunfo de mi amor y de mis derrotas sentimentales el pavor.

Querida amiga mía, para conocerte nací, para conquistarte viviré y por enamorarte, sin miedo al féretro iré. Pero yo sé que a mi muerte habrás de trascender y de millones de hombres serás amante infiel.

Tu nombre amiga mía es "Poesía". Sinónimo de luz, fuego, vida. Quien con acento bravío seguirá siendo invencible guerrera, humillada prisionera y puente de amor entre el hombre y el Señor.

Tú Poesía, a los hombres seguirás enamorando. ¡Tú vencerás a la propia muerte! Y del poeta: su sangre, su aire y su vida serás siempre.

Jousín Palafox Silva

Poesía Inculta

 

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